Publicado el por & Archivado en NIÑOS

Hace sólo 5 días, dio comienzo el mes más loco de todo el año, el que más esfuerzos supone al bolsillo, el mes de las cenas, el del inicio del verdadero frio (por lo menos este año), el de las promesas, el de las buenas intenciones,  el mes de las ilusiones infantiles…

Basándonos en esas ilusiones, los padres hacemos todo tipo de lo posible para que nuestros hijos no la pierdan: Montamos el árbol de navidad, antes incluso de que comience diciembre, con todo el trastorno y la incomodidad que supone un árbol enorme en tu comedor a la hora de limpiar. Un portal de belén en tu mueble, con lo incómodo que es limpiar el polvo con tantas figuritas… Tambien adoptamos costumbres típicas de otros países, como es el calendario de adviento. O dicho de otro modo, la cuenta atrás para la llegada de la Navidad. Cada año siento que me va quedando menos para disfrutar de esta inocencia, así que pienso estrujarla y fotografiarla.

Y aquí os dejo un trocito de nuestros primeros días de diciembre. Un momento que se viene repitiendo cada día, desde el 1, justo después de comer. Yo lo titularía, el momento chocolate.

Yo que soy una de esas raras personas a las que no les gusta el chocolate, no puedo entender que es lo que apasiona y engancha, pero tiene que ser algo muy fuerte con sólo ver su cara.

Ésto es una dulce espera en toda regla.

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