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Voy a inaugurar en mi blog, la campaña de comuniones 2017, con una modelo de lujo para mi: Mi sobrina Rocío. No puedo estar más orgullosa, además es que coincide que ella fue también la primera a la que le hice las fotos.

Los que me seguís por este medio o por Facebook no la conocéis, ni a ella ni a su hermano, porque nunca he publicado ninguna foto en la que aparecieran. Así que hoy me vuelvo loca enseñando, os lo advierto, y eso que sólo será una mínima parte del reportaje que les hice.

Ella es Rocío, mi primera sobrina (por la que comencé a babear), hija de mi hermana, la prima mayor de la familia Boceta, el ojito derecho de Pablo… Y hoy hace su Primera Comunión.

10 años que han pasado como un suspiro y que hoy la han convertido en una mujercita bella.

Para la sesión buscamos un paisaje campestre, donde se viese el verde de nuestras tierras extremeñas, nuestras encinas,  un lugar por donde su padre tantas veces paseó a caballo en su juventud.

Él es Carlos, el morenazo de la familia, que llegó para romper los moldes de rubios con ojos azules. Hasta que no nazca Manuel (mi próximo sobrino), él sigue teniendo la exclusividad, después ya hablaremos.

Hoy estará viviendo un cuento real, con el que tantas noches soñó. Vestirse de princesa, llenarse de regalos y celebrarlos con una gran fiesta.

Sus padres consiguieron recogerle el pelo, pero posiblemente se lleven una sorpresa durante la fiesta (hasta ahí puedo leer)

¿Habéis visto que encima encontramos? Era perfecta para lo que iba buscando, mejor imposible. Así que allí aprovechamos y le sacamos un montón de partido: sola y acompañada.

Aunque son hermanos, son muy diferentes entre si, la cara y la cruz en muchas cosas.

Cuando en enero estaba liada con el atrezzo para las comuniones, pensé en crear algo que ademas de bonito, tuviese una simbología para Rocío. Y ahí salió un atrapa-sueños elaborado con el tapete que le quité a mi abuela de su mesa. Hay que decir que la yaya Pepa se emocionó cuando vio lo bonito que había quedado.

La sesión tuvo de todo, como no: columpio, historia de cuento, flores, paseo, objetos simbólicos… Incluso un poquito de fantasía. Esta es la foto preferida de ella.

No podía faltar el instante familiar, la considero tan importante en este día. Un recuerdo de todos juntos tranquilos y felices. Disfrutando del momento que están viviendo, sin olvidar el protagonismo de los más pequeños.

Y como ella adora Coria, y está deseando venirse de vacaciones, teníamos que terminar la sesión con un bonito escenario de nuestro pueblo. Pero poquito rato, que hacía mucho frío a estas horas y ya estábamos cansados.

¿Os ha gustado mi regalo? Espero que lo disfrute muchos años y cada vez que lo veo recuerde este día, como uno de sus días más felices.

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2 Comentarios para “ROCÍO: Su Primera Comunión”

  1. Maite M.R.

    Cristina me ha encantado!!!! Cuenta al año que viene con la de Claudia!!! Así que ya hablamos y ves haciendo hueco. Por cierto…que bonita familiaaaa.

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