Publicado el por & Archivado en CUMPLEAÑOS

Si existe una sesión fotográfica super divertida, esa es sin duda las Smash Cake, o como se dice en España, la sesiones de celebración de primer año.

Es toda una aventura hacérsela, pero creo que eso es lo que engancha. Preparas el escenario con la temática elegida, personalizas una tarta a juego con éste, buscas una vestimenta acorde… y pones al niño. A partir de ahí él lleva las riendas de la sesión.

En este caso os traigo a Manuel, que además de ser guapísimo y super simpático, es mi sobrino, el más pequeñito de la familia. Ya os lo presenté en su sesión newborn, donde también se portó genial y conseguí una sesión muy bonita. Ahora, un año después, lo vuelvo a traer al blog, y así de modosito comenzó su sesión.

Pero poco tardó en demostrar lo contesto que estaba con lo que tenía delante

Creo que fue menos de un minuto lo que tardó en lanzarse a darle un bocado. No le apetecía mancharse las manos. Y no fueron ni uno, ni dos, ni tres bocados… unos pocos más.

Él sabía que era suya y se dedicó a disfrutarla

Después descubrió la vela y pensó: quizás esto también se coma.

Pero como descubrió que no, pues la utilizo como juguete para destrozar la tarta.

Triana es su hermana mayor, ella también tuvo esta sesión hace casi dos añitos y también la disfrutó un montón. Ahora que ya es un más mayor, eso de ensuciarse lo lleva bastante mal, así que si yo quería que ella participase, no me quedó otra que traerle una cuchara. Nos ha salido muy fina.

La cuchara fue el principio de la destrucción, sólo en la mirada se le veían lo bien que se lo estaba pasando.

Triana pretendió enseñarle a comer con cuchara, pero como no le hacía caso decidió darle ella de comer.

Acto seguido lo intentó él solo.

Pero entonces descubrió que con la mano se conseguía más.

Os dejo esta secuencia de fotos que tanto me gusta. Fue el momento en el que Triana quiso pintarle la nariz de nata a Manuel. Él entendió que lo que pretendía era darle de comer lo que tenía en el dedo, pero al notar la nariz manchada, mira a cámara y muy simpático me lo enseña. Creo que es la parte que más me gusta de todas.

Posible diálogo entre los dos:

Triana: “A ve Manué”

Manuel: “Mia que apo toy”

Triana: Si, Que guapo

A partir de este momento, con las manos ya sucias, Triana abrió la veda para seguir destrozando la tarta. Se olvidó de mantenerse limpia y atacó, primero comiendo directamente con la boca, después aporreando con las manos. El peque siguió sus pasos.

Y así quedaron ambos: tarta y niño

Momento ideal para pasar a la segunda parte de la sesión: EL BAÑO

Las pompas le mantuvieron sentado en la palancana muy poquito rato, enseguida se nos escapó de ella, pero nos regaló instantes muy bonitos y divertidos

Tuvimos que meter nuevamente en escena a su hermana, la única manera de retenerlo. Y ademas nos ayudó a dejarlo limpio.

Mi intención, en la siguiente secuencia, fue que le arrojase todo el agua por encima, pero no hubo manera. Ella es muy prudente y los chorritos iban poco a poco.

Si tienes un bebe de meses y le queda poco para cumplir el año, plantéate como regalo una sesión tan divertida como ésta. Será un regalo que dure para siempre.

 

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